dengue

El director nacional de epidemiología dijo no se puede hablar de “epidemia”, aunque ya hay más de 1.000 casos en pleno enero, una situación que no se dio ni siquiera en 2009 cuando se produjo la peor epidemia de dengue con 5 muertes.

 

Ya hay afectados por el virus del dengue -que se transmite por mosquitos- en más de la mitad de las provincias y en Capital. Ayer, se informó que se detectaron 26 enfermos en las provincias de Salta, Jujuy y La Rioja si se incluyen también a los casos sospechosos. Además, en el Conurbano ya se identificaron 6 casos autóctonos y 30 importados. Por lo cual, el número de infectados en todo el país ascendería a 1.090 casos importados y autóctonos de dengue. El martes, eran 1.055 infectados según informó Clarín en base a los datos de las autoridades sanitarias de cada jurisdicción.

Uno de los lugares más afectados es Misiones, donde se generó un brote desde fines de diciembre y hay 862 casos notificados oficialmente. Ayer, el gobernador de esa provincia, Hugo Passalacqua, declaró la “emergencia sanitaria de lucha contra el dengue” por 120 días. Y el titular del Ministerio de Salud de la Nación, Jorge Lemus, reconoció que la situación del dengue en todo el país “es preocupante”, porque hay brotes también en países vecinos: Paraguay y Brasil. En Misiones, el Ministro de Salud, Walter Villalba, dijo ayer a Clarín que la muerte de una mujer de 60 años que residía en su provincia (pero falleció en Fox do Iguazu, en Brasil, el martes) “se debió a un shock séptico”. Aunque los familiares de la mujer, María Nolazco, sostienen que la causa de la muerte fue el dengue que sí había sido detectado según confirmó Villalba.

Además, se sospecha de que hay más casos de dengue locales. “En el pueblo están súper alarmados por la epidemia del dengue. Todos estamos en pánico. De cada 10 personas que van al hospital Samic, tres están afectadas”, contó a Clarín Romina Wiezoreck, que trabaja en el área de atención al turista de Puerto Iguazú. “Se está tapando todo por el turismo, Iguazú vive del turista. Ni en migraciones, ni en Cataratas, ni en el aeropuerto se informa sobre la situación”, denunció. Hace dos semanas, en el único hospital de Puerto Iguazú, el Samic, abrieron un consultorio especial para recibir a los casos de personas con fiebre, que caracteriza al dengue. Los otros síntomas habituales son náuseas, vómitos, cansancio, aparición de manchas en la piel, picazón y sangrado de nariz y encías.

En Jujuy, la autoridad sanitaria informó ayer que había 22 casos sospechosos y en estudio. “Este veranos el dengue apareció más temprano. Es probable que las lluvias y el calor con la influencia del fenómeno de El Niño hayan impactado en el desarrollo de más casos, que se combinan con la mayor cantidad de viajes a Brasil de este verano. Por eso, también en Jujuy hay 11 casos sospechosos de fiebre Chikunguña, que es otra enfermedad que transmiten que los mismos mosquitos del dengue y que produjo brotes en Paraguay y Brasil, entre otros países latinoamericanos”, subrayó el especialista en medicina tropical del Sanatorio Nuestra Señora del Rosario de Jujuy, Gustavo Echenique, que fue consultado por Clarín. “Es posible que haya más casos que los hasta ahora notificados porque en más del 60% de los afectados los síntomas no aparecen”, aclaró.

El director nacional de epidemiología, Jorge San Juan, dijo: “Hay brotes en Misiones y Formosa. Hay circulación del virus en Córdoba, Corrientes y el Conurbano, a partir de los casos autóctonos. En el resto del país, hay sólo casos importados”. Sostuvo que no se puede hablar de “epidemia”. Aunque llama la atención que ya haya más de 1.000 casos de dengue en pleno enero en la Argentina, una situación que no se dio ni siquiera en 2009 cuando se produjo la peor epidemia de dengue. Los primeros casos se detectaron en febrero en esa oportunidad: hubo 26.923 casos notificados y 5 muertes.

“Desde Nación, estamos dando apoyo a Misiones y otras jurisdicciones con el envío de máquinas para fumigación. Aunque se sabe que la clave del control del dengue es que la población elimine los criaderos de mosquitos”, contó San Juan. En la misma dirección, la representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la Argentina, Maureen Birmingham, sostuvo que “la fumigación es una medida tardía”, y enfatizó en que “la clave es evitar que el agua se estanque en el ámbito del peridomicilio”. Para desarrollar tareas de articulación técnica, la funcionaria de la OPS se reunió ayer con la titular del Ministerio de Salud bonaerense, Zulma Ortiz, quien pidió “compromiso” de la población en la lucha contra los mosquitos.