ruta 11

El gobernador Gustavo Bordet, volvió a mencionar que dispondrá de 300 millones de pesos para comenzar a trabajar sobre la ruta 11 entre Paraná y Diamante.

Pero siguió lloviendo y además de causar estragos en los cultivos, el agua provocó cuantiosos daños en la totalidad de los caminos secundarios de la provincia, que, según el director administrador de Vialidad, Carlos Lallana, requerirán de considerables cifras que la provincia no está afrontando, por lo que podría usarse para esto la partida de dinero pensada para la ruta 11, aunque no lo dijo en forma explícita.

Reunido con senadores provinciales que lo citaron para preguntarle qué hará cuando salga el sol y los caminos estén destruidos, Lallana presentó un panorama lúgubre (Ver Campo Nuestro, en esta misma edición). Según la gacetilla de prensa, entre otras cosas informó que “se está gestionando un crédito fiduciario para hacer algunas obras, al tiempo que advirtió que no alcanzará pero se podrá responder a parte de la demanda y los compromisos. Recordó que se había pensado la repavimentación del tramo de la 11 entre Aldea Brasilera y Diamante, pero no vamos a llegar a eso”. Lo entrecomillado es textual de la información del Senado.

Lallana enumeró más adelante que “así como está parada la obra del acceso norte, ocurre lo mismo con las rutas 5, 7, 8 y 20, donde se rescindió el contrato. A esto sumó que hay dos puentes que fueron adjudicados y se tuvo que rescindir por no contar con dinero de parte de la Nación”, y la provincia le ha girado en estos 4 meses de gestión Bordet solo el 10% del presupuesto anual.